no tendría porque celebrar ciento quince días. pero contando en el calendario, hoy es el día. como otro cualquiera, como ningún otro. diferente.
una mañana en la que recuerdo como ayer la luna se fue escondiendo porque es tímida, se averguenza de oirnos decir cuanto nos amamos..despues de enseñarnos a través de su figura, de ese hueco que nos muestra en el cielo, que al otro lado de la noche, siempre vendrá el día.